Dibuja el funnel entero y publícalo
Arrastras las piezas, las conectas y ya está en vivo. No hay que "publicar" cada vez: guardas un texto y tu página se actualiza sola.
Inteligence arma tus páginas, guarda a cada inscrito, programa tus toques de WhatsApp y te dice dónde se te está cayendo el embudo. Sin automatizaciones que armar y sin un lienzo en blanco donde perder la tarde.
El acceso se abre por invitación mientras terminamos.
Tus páginas y tu formulario en tu propio dominio, sin incrustar nada de fuera. Cada inscrito entra con su respuesta de calificación.
Los toques del grupo salen en su día y a su hora, con el espaciado y la variación que hacen falta para que el número no se caiga.
El pipeline con las etapas de verdad y un resumen que dice de dónde sale cada número — y cuándo no se sabe.
Arrastras las piezas, las conectas y ya está en vivo. No hay que "publicar" cada vez: guardas un texto y tu página se actualiza sola.
Pones la fecha de tu sesión 1 y el calendario entero se recalcula. Tú grabas el audio; el software decide cuándo sale y lo despacha.
Opt-in, en el grupo, agendado, compró. Ni una automatización anidada.
Cada cifra dice de dónde sale. Y cuando no se sabe, lo dice — nunca un cero.
El formulario vive en tu mismo dominio. Los eventos van a Meta por Conversions API, y solo la respuesta que tú marcas como buena dispara el lead que optimiza tu pauta.
Puedes pasarte años dentro de una herramienta sin hacer un centavo si nadie te dice qué está fallando. El agente lee tus propios números y te lo dice en tu idioma. Diagnostica — no te construye el funnel, porque eso lo arma mal.
Una lectura al día de tus propios números, dicha como se la dirías a alguien: qué va bien, qué se está cayendo y por dónde empezar.
Responde solo mensajes directos que entran, nunca escribe primero y jamás toca un grupo. Marca la cita cuando la agenda.
Todo esto vive dentro, hablando entre sí, sin conectores ni Zapier en medio.
Si algo no está, aquí lo lees. Preferimos que te sorprenda esta página y no el software a mitad de un lanzamiento.
Te da la estructura que funciona y un punto de partida. Las palabras son tuyas — si las escribiera el software, todos los eventos sonarían igual.
Eso lo pones tú, con ChatGPT o donde quieras. El software es el director de orquesta, no el músico.
Pegas tu enlace de checkout —Payphone, Hotmart, PayPal, el que uses— y el dinero llega a tu cuenta, no pasa por aquí.
No puedes reordenar las secciones de tu página. El orden es el producto: es el que ya funcionó, y saltárselo es la forma más rápida de romperlo.
Automatizar envíos va contra los términos de WhatsApp. El software te obliga a aceptarlo antes de conectar, y te pide un número dedicado.
Una cuenta lleva un funnel activo. Correr tres en paralelo es la forma conocida de no llevar bien ninguno.
Para armar tu funnel y verlo publicado antes de decidir nada.
Cuando ya vas a correr el evento de verdad y el canal es WhatsApp.
Si entras a la consultoría, el software va incluido. No es una suscripción más encima.
No. Llenas un formulario de arranque de cinco minutos —nombre del evento, a quién le hablas, qué enseñas, tu color— y tus páginas quedan publicadas. Lo único que pegas a mano son dos enlaces: el de tu grupo de WhatsApp y el de tu checkout.
Para correr un evento, sí: páginas, formulario, correo, seguimiento, contactos y eventos a Meta. Lo que no reemplaza es una agencia entera con veinte automatizaciones anidadas — eso es justo lo que decidimos no construir, porque es donde la gente se atasca.
Escaneas un QR, como WhatsApp Web. Usa un número dedicado, nunca el personal: automatizar envíos a grupos va contra los términos y el riesgo de bloqueo es real. La protección va cableada —nunca dos grupos a la vez, nunca el mismo texto, y un espaciado con variación entre mensajes.
Hoy tu evento vive en una dirección nuestra que tú eliges. El dominio propio entra después, con un solo registro DNS.
Tus páginas dejan de mostrarse, pero no se borra nada. Al reactivar vuelve todo tal cual estaba. Y puedes exportar tus contactos a CSV cuando quieras, también antes de irte.
Porque el número de WhatsApp de cada cuenta sale por infraestructura compartida, y abrir el registro sin control es la forma más rápida de que se caiga para todos. Se abre por tandas.
Nada de boletines. Un correo, cuando haya cupo.