Dibuja tu negocio entero y publícalo
Arrastras las piezas y las conectas. Y cuando lo ves completo, ves por dónde te llega el tráfico y dónde se te está cayendo.
Un sistema operativo para negocios digitales: tus operaciones, tus automatizaciones y tus canales, en un solo lugar.
Por marqueteros, para marqueteros.
Por dueños de negocio, para dueños de negocio.
El acceso se abre por invitación mientras terminamos.
La página en un sitio, el formulario en otro, los correos en un tercero, WhatsApp en el teléfono. Cada pieza funciona. Lo que nadie te enseña es el negocio entero.
Tus páginas y tus formularios, tuyos y con tu marca. Cada persona entra con su respuesta.
WhatsApp deja de vivir aparte en tu teléfono y pasa a estar donde está todo lo demás.
El pipeline con tus etapas y, al lado, los números que explican por qué.
Los CRM están diseñados alrededor de sus funciones: te dan un software que funciona muy bien y te dejan a ti adivinar qué usar. Inteligence empieza por entender tu negocio — primero lo ves entero, y las funciones cuelgan de ahí.
Arrastras las piezas y las conectas. Y cuando lo ves completo, ves por dónde te llega el tráfico y dónde se te está cayendo.
Un toque es tu nota de voz, tu imagen y tu texto, juntos. Si tu proceso tiene una fecha, el calendario entero se recalcula alrededor de ella.
Registro, en el grupo, inscrito, agendado. Ni una automatización anidada.
Trece clases de pregunta, tu tema y tu color. Lo que contesta cada persona queda en su ficha.
El formulario vive dentro de tu propia página, no pegado desde otra herramienta — que es donde se pierde la gente. Y a Meta solo le llega la respuesta que tú marcas como buena.
Otros CRM te dicen de dónde salió un dato, pero de uno en uno. Aquí ves el proceso entero de una vez, y cada cifra lleva escrito de dónde sale. Cuando no se sabe, lo dice: nunca un cero de relleno.
La parte que ningún CRM te da: decirte dónde estás perdiendo. Spectre lee tus números y te lo dice en tu idioma. Diagnostica — no te construye el funnel, porque eso lo arma mal.
Una lectura al día: qué va bien, qué se está cayendo y por dónde empezar.
Responde solo mensajes directos que entran, nunca escribe primero y jamás toca un grupo. Marca la cita cuando la agenda.
Todo vive dentro y hablando entre sí. Sin conectores en medio.
Cambia lo que vendes, no la maquinaria.
Preferimos que te sorprenda esta página y no el software a mitad de un lanzamiento.
Te da la estructura y un punto de partida. Las palabras son tuyas — si las escribiera el software, todos sonarían igual.
Eso lo pones tú, con ChatGPT o donde quieras. El software es el director de orquesta, no el músico.
Pegas tu enlace de checkout y el dinero llega a tu cuenta. No pasa por aquí.
No puedes reordenar las secciones de tu página. El orden es el producto.
Automatizar envíos va contra los términos de WhatsApp. Te lo hace aceptar antes de conectar, y te pide un número dedicado.
Escribes tus correos y quedan guardados, pero el envío automático aún no está conectado. Hoy el canal que funciona de verdad es WhatsApp.
Hoy tus páginas viven en una dirección nuestra que tú eliges. Poner el tuyo llega más adelante, con un solo registro de DNS.
Una cuenta lleva un proceso vivo. Tres en paralelo es la forma conocida de no llevar bien ninguno.
El sistema operativo completo. Todo menos el canal de WhatsApp.
Todo lo de Pro, más el canal donde de verdad se cierra.
Para empresas que necesitan que el software haga algo que hoy no hace.
No. Llenas un formulario de arranque de cinco minutos y tus páginas quedan publicadas. Lo único que pegas a mano son dos enlaces: el de tu grupo de WhatsApp y el de tu checkout.
En por dónde empieza. Ellas están diseñadas alrededor de sus funciones y te dejan a ti adivinar qué usar. Aquí primero ves tu negocio dibujado entero, y las funciones cuelgan de ese dibujo. Lo que no vas a encontrar es un lienzo en blanco con veinte automatizaciones anidadas.
Es la inteligencia artificial de Inteligence, y todavía no está abierta. Su trabajo no es construirte el funnel: es leer tus números y decirte dónde estás perdiendo.
Escaneas un QR, como WhatsApp Web. Usa un número dedicado, nunca el personal: el riesgo de bloqueo es real. La protección va cableada —nunca dos grupos a la vez, nunca el mismo texto, y espaciado con variación.
Hoy tus páginas viven en una dirección nuestra que tú eliges. El dominio propio entra después, con un solo registro DNS.
Tus páginas dejan de mostrarse, pero no se borra nada: al reactivar vuelve todo tal cual estaba. Y puedes exportar tus contactos a CSV cuando quieras, también antes de irte.
Pro es el sistema operativo completo sin el canal de WhatsApp. Max añade tu número conectado, el calentamiento, los toques programados y el inbox. Enterprise es para empresas que necesitan que el software haga algo que hoy no hace, y se arma con ellas.
Porque el número de WhatsApp de cada cuenta sale por infraestructura compartida, y abrir el registro sin control es la forma más rápida de que se caiga para todos. Se abre por tandas.
Nada de boletines. Un correo, cuando haya cupo.